• Author:
  • Published: Jan 23rd, 2008
  • Comments: 2

Capas Seseña: La tradicional capa española

capaTodas las culturas tienen una vestimenta que las distingue. Los japoneses tienen sus maravillosos kimonos, cuadros de seda pintada a mano. Los escoceses y griegos tienen sus faldas que exiben con orgullo en la vida civil como en la militar, hasta tal punto que solamente se abandonó su uso en combate durante la Segunda Guerra Mundial. Los indonesios tienen su sarong, los africanos del norte su túnica y los mexicanos sus ponchos. Pero, ¿Y los españoles? ¿Qué tenemos los españoles?

Los españoles tenemos nuestra capa española. Nos ha acompañado por nuestras épocas más ruines y más gloriosas. Vestidos con ella se ha conquistado y perdido América, se han creado obras de arte y literatura sublime, se ha llevado en batallas, revoluciones, atracos y asesinatos, han acompañado amoríos y desamores y con ella, en resumen, se ha vivido durante siglos.

Pero la capa no ha sido siempre como la conocemos ahora. Viene de hace mucho tiempo, y ya los celtíberos las utilizaban en nuestra tierra. Los romanos la adoptaron, los árabes nos inspiraron con sus albornoces (unos capotes cerrados con capuchas) y ya en la Edad Media se popularizaron entre plebe, iglesia y nobleza.

Durante el siglo XIV el uso de la capa se desarrolla gracias al impulso de los Duques de Béjar que, viendo el potencial de la calidad de la industria textil lanera de su región impulsaron la fabricación de una tela de altísima calidad, así como de uno de los productos que más la utilizan, la capa. Hoy en día se sigue utilizando la tela de Béjar en las capas de más alta calidad.

Llegó el siglo XVI con sus símbolos de linaje. Del campesino de capa larga al rey de capa por la cintura, cuanto más corta más importancia. Por envidia o influencia, se acorta para todo el mundo en el siglo XVII antes de la fastuosidad del siglo XVIII, donde colores, formas y tejidos llegan con la Corte Borbónica de influencia francesa.

De ahí viene una de sus manifestaciones más conocidas, el Motín de Esquilache del 23 de Marzo de 1766, donde una plebe enfurecida saquearon la residencia del ministro bajo el grito de ¡Muera Esquilache! Si el motín tenía causas profundas (carestías, subidas de precios, xenofobia contra gobernantes extranjeros) fue la aplicación de reformas en el uso de capas y sombreros la que desencadenó los disturbios. Además de capa, los amotinados consiguieron de Carlos III otros fines políticos, como la prohibición de nombrar altos cargos extranjeros.

Pero es en el siglo XIX donde se impone la capa tal como la conocemos hoy en día. Y son los franceses los que le dan, en la época de Napoleón, su nombre de capa española.

En el siglo XX  las capas pierden mucho de su originalidad, con diferencias menos acusadas entre los distintos modelos. Su uso ha ido decayendo por considerarse prenda anticuada, guardando las tradiciones pequeños grupos de irreductibles.

Es en el siglo XXI donde la capa puede volver a la moda. En un mundo cada vez más globalizado, su elegancia junto con nuevos diseños y colores hacen que renazca y se vuelva a poner de moda. Se han creado incluso la Asociación de Amigos de la Capa Española, que reúne a Asociaciones de Amigos de la Capa de toda España.

Sus cuatro variantes principales son:

  • La Madrileña o pañosa, con esclavina, cuello bajo y embozo de terciopelo de colores, en terciopelo verde y rojo.
  • La Castellana o parda, de paño pardo o marrón sin vivos y con grandes broches.
  • La Catalana, de amplios vuelos y capilla galoneada.
  • La Andaluza, de esclavina más corta y de menor longitud.

Pero la capa es más que un trozo de tela. Es el arte de saber llevarla, el arte del movimiento que hace cuando se echa sobre los hombros o se enfunda uno en ella. Es un conjunto de pliegues, 7 metros cuadrados del mejor paño de Bejar cubierta con terciopelo de colores distintos.

La capa, esa atmósfera de tela ondulante y obsequiosa, es memoria tejida de nuestra historia. Evoca ritos ancestrales, mantos senatoriales, tercios guerreros; tiene aromas de estudiantes que corrían la tuna en Palencia o Salamanca y trae recuerdos de intrigas y embozados en la corte de los Felipes; saca color y buen aire de las faenas toreras y se torna en rico brocado sobre las vírgenes de las procesiones; es peto y espaldar para campesinos y pastores, arrebato volandero en los jinetes y cobertura sobria de penitentes y cofrades; comporta el buen porte de los próceres, escondía la bolsa ruin de los hidalgüelos y abrigaba los cuerpos tenaces de los peregrinos, en su visita al señor Santiago.

La capa es, además, prenda de humildes y famosos. La han llevado, entre otros, Gary Cooper, el Rey Don Juan Carlos I, Alfredo Krauss, Hemingway, Buñuel y otras grandes personalidades. Dicen que Picasso pidió ser enterrado con su capa, y que así lo hicieron.

Dentro de este mundo, uno de sus insignias más famosas es la casa Capas Seseña, existente desde 1901 y que fabrica capas de forma artesanal desde entonces, con clientes numerosos y reconocidos. Con un catálogo clásico de capa masculina, ha incorporado a través de los años nuevos modelos y colores a su catálogo principalmente orientados a las mujeres, manteniendo la textura, la calidad, los perfectos acabados y las formas de la capa tradicional.

Situada en pleno centro de Madrid, su fachada es fácilmente reconocible por su estilo de principios de siglo XX y sus magníficas prendas expuestas en el escaparate.

Dentro de la tienda más de lo mismo. Prendas magníficas y dependientes que se deshacen en amabilidades para responder a preguntas y permitir caprichos. Pasé por la tienda y por pura curiosidad me puse a probar modelos, colores y tallas, haciendo una multitud de preguntas. En ningún momento pusieron mala cara, tuvieron un trato exquisito y me animaron a volver cuando quisiese.

En mi familia tenemos solo una capa por ahora, la de mi padre. Una capa madrileña, negra con rojo púrpura en el interior. Naturalmente es una Seseña. Y cuando me compre una, será también de esta marca. Porque las tradiciones hay que guardarlas.

Capas Seseña (ver mapa)
C/ Cruz, 23
28012 Madrid
España

Tel: 915 316 840

Metro Sol

Tags: , , ,

2 Responses to “Capas Seseña: La tradicional capa española”


  1. marcos manuel suarez ruiz
    on Feb 16th, 2010
    @ 01:40

    hace mas de 25 anos les compre dos capas. una la regale yla otra me la robaron en un evento hace 15 anos. quiero adquirir una capa de ustedes y que me la envien a mexico.

    ¿como le hago?


  2. guille
    on Feb 16th, 2010
    @ 20:59

    Hola, Marcos.

    No represento a Capas Seseña, lo siento. Escribí el artículo porque me apetecía y encontré que las capas eran un tema desconocido a menudo incluso por los españoles.

    Te aconsejo que les escribas:
    http://www.sesena.com/esp/info.htm
    o les llames:
    +34 91 531 68 40
    y se lo preguntes directamente.

    ¡Buena suerte!

Leave a Reply

© 2006,2007,2008,2009,2010 Guillermo Fernández Castellanos | Header images by Nick Lobeck