• Author: guille
  • Published: Mar 15th, 2008
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Salsa barbacoa con orejones de albaricoque

bbqEl fin de semana pasado un amigo celebró la edad de cristo (33 años) en su casa de campo y decidió hacer una barbacoa.

Para ello utilizó un horno refractario que construyó con su familia. Su funcionamiento es muy sencillo. Se prepara un fuego en un horno completamente cerrado y con bóveda, que se deja arder durante tres horas. Una vez el horno bien caliente se sacan las brasas (que se pueden utilizar y se utilizaron para una barbacoa) mientras se mete un cochinillo, cabritillo u otra carne que se irá cociendo poco a poco con el calor residual que ha ido acumulando.

El resultado es una deliciosa carne que ha quedado jugosa debida a la temperatura relativamente baja a la que se ha cocido.

Para acompañarle en tan grata ocasión decidí hacer dos cosas, un limoncello (aquí está la receta) que venía preparando desde hacía un par de semanas y una salsa barbacoa.

Soy un gran fan de las salsas, por lo que lo sorprendente es que no lo hubiera hecho antes. La salsa salió de un libro australiano de recetas a base de frutos secos de la marca Angas Park que tenía aparcado desde 2002 a pesar de la buena pinta de los platos. Aprovechando la ocasión me lancé a la aventura.

He de confesar que me sorprendió la buena acogida de mis creaciones, aunque probablemente el limoncello ganara por goleada. A pesar de todo mucha gente me pidió la receta por lo que aquí la tienen, traducida y mejorada por un servidor. ¡Espero que la disfruten!

Ingredientes:

  • 120gr de orejones de albaricoque cortados en dados pequeños
  • 360ml de agua caliente
  • 1 cucharada de aceite
  • 1 gran cebolla picada finamente
  • 2 dientes de ajo machacados
  • 3 cucharadas de vinagre de vino
  • 2 cucharadas de azucar moreno
  • 1 cucharada pequeña de salsa mexicana (Tabasco, Valentina,…)
  • 1/2 cucharada pequeña de picante (Tabasco,  cayena,…)
  • 1/2 cucharada pequeña de sal
  • 1/2 cucharada pequeña de pimienta
  • 1 cucharada de salsa Worcestershire
  • 60ml de zumo de limón

Opcional:

  • 1 cucharada pequeña de canela
  • 1 cucharada de pimentón

Preparación:

  • Poner los orejones en el agua caliente durante 1 hora.
  • Calentar el aceite en una sartén yfreir a fuego suave el ajo y la cebolla hasta que estén blandos pero no dorados. 
  • Añadir los orejones con el agua y llevar a ebullición.
  • Cuando hierva, bajar el fuego y añadir el resto de los ingredientes. Cocer unos 10 minutos, hasta que los orejones estén blandos.
  • Dejar enfriar y pasar por la batidora hasta que se quede una salsa untuosa.
  • Consumir frío o caliente.

Comentarios:

  • 1 cucharada son unos 15-20ml y 1 cucharada pequeña unos 5ml, es decir cuchara de sopa y café más o menos.
  • Se pueden añadir otras especias a gusto como curry, carcamona, canela, y todo lo que pase por la imaginación.
  • Se puede sustituir el vinagre de vino por el de sidra o vino tinto, o incluso mezclar algo de vinagre de módena.
  • Se pueden sustituir los orejones por melocotones secos u otro tipo de fruta dulce (peras, higos,…).
  • La salsa Worcestershire se puede sustituir por ketchup.
  • Esta salsa sirve para acompañar filetes, barbacoas, pero también como salsa principal friendo cebolla y cerdo en trozos por ejemplo.
  • Author: guille
  • Published: Mar 15th, 2008
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El Inti de Oro, restaurante peruano

intiQueríamos un restaurante tailandés, pero al que queríamos ir estaba casi vacío un viernes por la noche. Decidimos cambiar de opinión y destino e ir a un peruano cerca de mi antigua casa que me había tentado varias veces.

Aunque parezca el principio de una novela negra de tercera clase, es lo que nos pasó. Queríamos algo diferente y nos atrevimos a probar el Peruano del Inti de Oro.

Mi desconocimiento de la comida Americana ha ido desapareciendo poco a poco con mis distintos viajes, aunque sigue siendo grande. De la cocina peruana conozco solo la nikkei (creada por los peruanos de origen japonés), el ceviche y el pisco sauer, seguramente representativos pero poco significativos de una cocina con orígenes preincas, incas, coloniales y republicanos.

Se junta en Perú la gastronomía de varios continentes. El Americano de los nativos, el Europeo de los conquistadores, el Africano que los Árabes dejaron en España y el Asiático de los chinos y japoneses que emigraron en el siglo XIX y XX.

La cocina peruana es colorida, variada y específica a cada región. Su situación es parecida a la española, con una geografía variada de montañas y praderas y acceso al mar, con ingredientes frescos y mucha fruta y verdura.

Pero concentrémonos en lo que aquí nos concierne, el Inti de Oro.

Es un restaurante sencillo pero agradable, limpio y elegante. La carta es amplia, con pescados y carnes variadas como el conejo, pollo, ternera o cordero. La decoración tiene toques peruanos, con el típico tapiz de piel de lama, los muñequitos hechos a mano o los cuadros de la región.

A pesar de haber un menú degustación, nos decantamos por platos individuales.

De entrada tomamos un tiradito de pescado, que es un ceviche un poco más cuidado y un tamal (torta de maíz rellena de carne y cebolla). Los dos estaban muy buenos. El tamal, a pesar de ser como frito, no estaba aceitoso, y el pescado estaba fresco y sabroso, servido en una fuente inmensa.

De segundos nos decantamos hacia conejo con maní (cacahuetes), pollo a la norteña (con jora y cilantro) y un seco de cordero (pata de cordero con una salsa a base de cilantro). Todas las carnes estaban buenas, con sabores que combinaban lo que conocíamos de las carnes, y los sabores exóticos del Perú. Destacaba además lo variado de los colores, de un rojo vivo del orteño, a un naranja claro del conejo a un verde perejil del cordero. Un pequeño comentario negativo sería sobre el conejo que estaba bastante duro, no se si debido al animal o al punto de cocción.

Los postres trajeron un extra de exotismo con la mazamorra, una gelatina morada de maíz con frutos secos.

El servicio fue muy bueno, siempre atentos y con un canta-autor muy agradable que fue de mesa en mesa con canciones variadas. Empezamos a hablar del pisco sauer y conocía una canción sobre esta famosa bebida, ¡toda una sorpresa!

La velada fue agradable en su totalidad y, aunque la comida peruana no sea mi preferida, fue una cena de calidad con un precio inferior a 30€ por persona. Es, sin duda, un restaurante que recomiendo a los amantes de la cocina americana.

El Inti de Oro (ver mapa)
C/ Amor de Dios, 9
28014 Madrid
España

Tel: 91 429 19 58

Metro Antón Martín

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